Amenaza de despido para más de veinte profesionales de periódicos en Baleares

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Palma, 10 de noviembre de 2020.

– Los dueños de Diario de Ibiza y Diario de Mallorca, el grupo Prensa Ibérica, han comunicado estos últimos días a los empleados de los dos rotativos su intención de despedir a una parte significativa de las plantillas. En el caso de Diario de Ibiza, los gestores han informado a los trabajadores de que pretenden aplicar un expediente de regulación de empleo que dejará en la calle a 15 profesionales, un 30 % del total. En el Diario de Mallorca el grupo presidido por Javier Moll mantiene la estrategia de goteo de despidos que viene aplicando en los últimos tiempos y ha anunciado que echará a 4 trabajadores a finales de mes y que hará lo mismo con otros 3 en los próximos meses. La plantilla de Diario de Mallorca se había reducido ya entre 2019 y 2020, antes de este nuevo anuncio, en 12 profesionales (entre despidos, bajas y prejubilaciones).

La amenaza del desempleo se cierne también sobre los 15 trabajadores de El Mundo/El día de Baleares, otra cabecera histórica de las islas que sus responsables empresariales abocan a la extinción. La editora de El Mundo ha anunciado un expediente de regulación de empleo en sus delegaciones de la Comunidad Valenciana, Cataluña, País Vasco y Baleares, donde tiene 33 trabajadores. La del archipiélago ya no tiene edición en papel y podría quedar reducida a una corresponsalía.

Estas situaciones de riesgo inminente se producen en un contexto de máxima debilidad de los medios de comunicación en Baleares, donde el periódico de mayor tirada, Última Hora, tiene abierto un expediente de regulación temporal de empleo, la gran mayoría de los medios pequeños y medianos ya sobreviven con absoluta precariedad de recursos humanos y el que debía ser el “buque insignia” por su tamaño y por su naturaleza pública autonómica, IB3, ultima la externalización durante dos años más de sus servicios informativos sin que los partidos que hoy gobiernan den un solo paso para cumplir sus promesas de internalización.

El despido de varias decenas de compañeros de El Mundo/El día de Baleares, Diario de Ibiza y Diario de Mallorca es un drama para muchas familias y es también un paso más en el empobrecimiento del periodismo en el archipiélago. El periodismo necesita profesionales y la degeneración de las condiciones de empleo en los medios de comunicación merma la calidad de la democracia. El futuro de Baleares como sociedad democrática y libre se ve obstaculizado cada vez que los dueños de un medio prescinden de periodistas o desaparece una cabecera, una emisora, un canal de televisión o una web de noticias.

La primera obligación del SPIB es defender el empleo y en ello va a poner su empeño ante las amenazas inmediatas y las que se atisban. Por ello: 

  1. Exigimos a los dueños y gestores de Diario de Ibiza, Diario de Mallorca y El Mundo/Eldía de Baleares que busquen alternativas al despido de trabajadores y se replanteen una estrategia que, inevitablemente, hundirá la calidad de su producto. No recuperarán lectores y anunciantes ofreciéndoles algo peor.
  1. Dentro de sus posibilidades, el sindicato ofrecerá asesoramiento a los comités de empresa para que afronten la negociación de los procesos de despido con las mayores garantías posibles y asegurar que se respeten los derechos de los afectados. 
  1. Recordamos que los afiliados al SPIB tienen derecho a asesoramiento gratuito y condiciones favorables en caso de que requieran la intervención de un abogado en el litigio con sus empresas.
  1. No dejaremos de reclamar a las instituciones que articulen ayudas para contribuir al mantenimiento de las empresas periodísticas de Baleares. Entendemos que la preservación de una red de medios de comunicación plural es una necesidad social y una apuesta estratégica e insistiremos para que los responsables políticos lo asuman y actúen en consecuencia.
  1. Continuaremos denunciando públicamente los despidos de trabajadores de los medios de comunicación para señalar a sus responsables, buscar la solidaridad de una ciudadanía que ve mermado con ello su derecho a la información y reclamar a las autoridades mayor implicación frente a esta crisis.

Por último, hacemos un llamamiento a todos los trabajadores de los medios de comunicación para que se sumen al SPIB. La defensa de nuestros puestos de trabajo pasa necesariamente por la solidaridad y la unidad. Juntos somos más fuertes.